La clausura de FITUR ha certificado que el futuro del sector reside en la gestión inteligente de la identidad. La Red de Pueblos Gastronómicos ha emergido de la feria como la gran triunfadora, consolidando su posición con el premio Excelencia Turística 2025 otorgado por el Grupo Excelencias. Este reconocimiento, logrado en apenas nueve meses de vida, valida una arquitectura de negocio capaz de transformar el patrimonio culinario en un activo de turismo de alto impacto.

Una arquitectura de éxito basada en la identidad y la rentabilidad del territorio
El arranque de 2026 marca un punto de inflexión estratégico con la incorporación de nuevos activos que elevan la capilaridad del proyecto a ocho Comunidades Autónomas. La adhesión de Riaza y el debut de la Comarca Sierra Oeste de Madrid como el primer «gastrodestino» oficial, demuestran que la autoridad turística se construye sobre la autenticidad y la excelencia operativa. Con once nodos ya operativos —desde Sigüenza hasta San Cristóbal de La Laguna—, la Red no solo promociona, sino que profesionaliza el destino.
Digitalización y Gamificación: La nueva Experiencia Inmersiva
La estrategia para este ejercicio trasciende lo analógico. La confirmación de un ambicioso proyecto de gamificación permitirá a los visitantes interactuar con recetas ancestrales y tradiciones mediante mecánicas lúdicas, elevando el valor percibido del viaje. Esta apuesta por la experiencia inmersiva se complementa con un plan de formación técnica a través de webinars específicos, diseñados para que productores y hosteleros locales alcancen los estándares de servicio que exige el segmento gourmet internacional.
Expansión Global y Alianzas de Mercado
La hoja de ruta de la Red contempla un despliegue sin precedentes: presentaciones en diez capitales españolas y el salto a cuatro mercados internacionales. La búsqueda de la rentabilidad a escala global se sustenta en alianzas estratégicas con las Aldeas Históricas de Portugal y los Pueblos Mágicos de México. Estas sinergias dotan a la Red de una dimensión corporativa determinante, estableciendo un corredor de excelencia que atrae flujos de visitantes de alta capacidad de gasto.
El horizonte de 2026 se perfila como la consagración de un modelo que celebra la raíz como motor de éxito. La Red de Pueblos Gastronómicos lidera hoy la conversación sobre la rentabilidad estética y cultural, ofreciendo al viajero contemporáneo un refugio de distinción donde la gastronomía es, por fin, el lenguaje de la verdadera marca país.