Barcelona recupera uno de sus rituales dominicales más magnéticos. Cachitos Diagonal, el emblema del Grupo Costa Este, reactiva La Rumba de Cachitos a partir del próximo 8 de febrero. Esta propuesta redefine el concepto de la sobremesa extendida, fusionando el rigor de la cocina mediterránea con el pulso festivo de la rumba en directo.

La cita, que se celebrará cada domingo, está diseñada para quienes buscan una transición orgánica entre la excelencia culinaria y el entretenimiento de alta fidelidad. El evento arranca a las 14:00h con un enfoque gastronómico honesto y evoluciona, a partir de las 16:30h, en una celebración que se prolonga hasta las 21:00h.
UNA EXPERIENCIA INMERSIVA QUE TRASCIENDE EL PLATO PARA REIVINDICAR LA SOBREMESA SOCIAL
El corazón de esta experiencia reside en un menú cerrado de 25€ por persona, concebido para ser compartido entre un mínimo de dos asistentes. La propuesta se articula en torno a una selección de pica-pica de corte artesanal y una pieza central de arroz que pone en valor el producto de proximidad.

Arquitectura del Menú y Ritmo Musical
La secuencia gastronómica se inicia con referentes del recetario tradicional ejecutados con precisión técnica:
- Pan de cristal con tomate de colgar.
- Bravas con el sello distintivo de la casa.
- Chips de berenjena con miel de caña negra.
- Boquerones con pimientos aliñados y croquetas de jamón ibérico.
El punto álgido lo marca la elección de la paella, donde el comensal puede optar por las verduras del Maresme, la contundencia del pollo con butifarra y alcachofas, o la delicadeza del rape con gambas. Para aquellos que prefieran integrarse directamente en la atmósfera musical, el establecimiento mantiene el acceso gratuito, permitiendo disfrutar de la rumba y el baile sin necesidad de consumir el menú completo.

Esta iniciativa refuerza la estrategia de Costa Este, un grupo con más de tres décadas de trayectoria y una sólida presencia en plazas clave como Barcelona, Madrid y Marbella. Con este movimiento, Cachitos no solo ofrece una comida; proyecta un estilo de vida donde la pausa dominical se convierte en el escenario perfecto para el encuentro social y la distinción estética.