LIDERAZGO GLOBAL Y SOBERANÍA CULINARIA. ESPAÑA ACTIVA EL PLAN INTERNACIONAL DE LA GASTRONOMÍA

La gastronomía española ya no solo se mide por sus estrellas Michelin, sino por su capacidad de influir en el tablero estratégico mundial. El Gobierno, a través del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y en alianza con ICEX y Turespaña, ha presentado el Plan Internacional de la Gastronomía Española. Esta hoja de ruta pionera busca transformar el prestigio histórico de nuestros fogones en un activo económico medible y una marca país cohesionada que lidere la vanguardia técnica y la rentabilidad del sector.

RENTABILIDAD ESTRATÉGICA: LA GASTRONOMÍA COMO EJE TRANSVERSAL DE LA MARCA PAÍS

El plan se articula sobre una visión de negocio clara: convertir los 97 millones de visitantes anuales en prescriptores directos de la despensa nacional. No se trata solo de atraer turismo, sino de asegurar que la excelencia de nuestros productos penetre en las cocinas globales. Con una estructura basada en la formación de talento y la internacionalización sostenible, España busca consolidar su autoridad turística mediante un discurso común que respete la diversidad territorial pero proyecte una imagen de unidad y éxito corporativo.

ARQUITECTURA DEL PLAN: 10 MEDIDAS PARA EL ÉXITO GLOBAL

La estrategia se despliega en cuatro bloques operativos diseñados para maximizar el impacto comercial y cultural de España en el exterior:

1. Talento y Conocimiento: La Academia como Motor El plan reconoce la gastronomía como una disciplina académica de primer orden. La creación de una red internacional de prescriptores formada por profesionales de élite asegurará que el conocimiento técnico español se exporte con rigor. Fortalecer el talento es la base para mantener la competitividad de un sector que ya es referente en innovación.

2. Internacionalización y Sostenibilidad Empresarial Este eje se centra en la «rentabilidad estética» y comercial. El objetivo es apoyar modelos de negocio viables que proyecten la diversidad de la despensa española. Se busca que el prestigio culinario se traduzca en una mayor presencia de nuestros productos en mercados estratégicos, impulsando la exportación de materias primas singulares y productos icónicos.

3. Gastronomía y Turismo: El Viaje como Experiencia Inmersiva Con el apoyo de la Secretaría de Estado de Turismo, la gastronomía se integra de forma orgánica en la oferta turística. Una de las medidas estrella es el respaldo a la candidatura de la tapa española como Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, elevando un concepto social a la categoría de activo estratégico nacional.

4. Marca País Gastronómica: Una Identidad Cohesionada La creación de una marca país única permitirá proyectar una imagen potente y reconocible. Se trabajará en la recuperación de recetarios históricos y en el reconocimiento de la vanguardia culinaria, asegurando que el relato sea coherente en todas las latitudes, desde las escuelas de cocina hasta los lineales de los mercados internacionales.

El Plan Internacional de la Gastronomía Española es un compromiso con la permanencia y la excelencia. Al estructurar lo que ya funciona y planificar acciones de futuro con objetivos medibles, España no solo protege su patrimonio, sino que garantiza que su estilo de vida siga siendo el estándar de oro en la hospitalidad mundial. Es, en definitiva, la consolidación de un éxito que nace en la tierra y culmina en el liderazgo global.

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