El grupo industrial de alimentación Vicky Foods ha cerrado el ejercicio fiscal de 2025 consolidando una trayectoria de crecimiento financiero y operativo de primer orden . La corporación familiar ha alcanzado una facturación global de 761 millones de euros, cifra que representa un incremento orgánico del 9% en comparación con el periodo anterior . Este balance positivo está respaldado por un volumen de producción que asciende a las 254.631 toneladas y un incremento de su plantilla global hasta superar los 4.200 profesionales, lo que supone un incremento del 15% en capital humano para sostener el avance de sus operaciones.

La solidez financiera del grupo responde directamente al rendimiento de su estructura de marcas y a una diversificación de categorías orientada a capturar valor en los mercados de consumo masivo y el canal horeca . Dulcesol, su principal insignia comercial, registró una progresión del 7% en valor global, mientras que Horno Hermanos Juan, especializada en soluciones congeladas para hostelería y distribución, anotó un alza del 6% . Por divisiones de producto, el negocio de panificación se mantiene como el eje central de la compañía con un crecimiento del 9% en valor, impulsado por los segmentos de valor añadido como el pan de molde y de hamburguesas, mientras que el área de bollería y pastelería creció un 5%.
El despliegue de infraestructuras industriales transfronterizas y la compra de activos estratégicos redefinen la escala competitiva del grupo en el continente.
La actividad en mercados exteriores se ha consolidado como el gran motor de crecimiento para la firma, generando una facturación internacional de 193 millones de euros . Esto equivale a un repunte del 23% respecto al año anterior y eleva la cuota del negocio exterior hasta el 25% del total de los ingresos del grupo, con una tracción comercial especialmente positiva en plazas como Portugal y Argelia . El hito operativo que ha marcado el año fiscal ha sido la entrada en funcionamiento de su primer complejo industrial en Francia, ubicado en la localidad de Fragnes-La Loyère . Este centro de producción ha requerido una inversión superior a los 100 millones de euros y cuenta con una superficie de 23.500 metros cuadrados, diseñada estratégicamente para abastecer con criterios de proximidad a los mercados de Francia, Alemania, Reino Unido, Italia y la región del Benelux.
Para sostener esta capacidad a largo plazo, el grupo ha ejecutado un plan de inversiones corporativas de 77,5 millones de euros destinados a la optimización de procesos fabriles, la modernización de instalaciones y el desarrollo de más de 50 innovaciones de producto durante el año . Esta hoja de ruta se ha visto reforzada de manera decisiva mediante la adquisición de Panrico, una operación de M&A corporativo de alto impacto que permite a Vicky Foods incorporar una marca de gran trayectoria y ampliar su capacidad fabril en la península ibérica mediante un centro productivo clave en Portugal.
Con este movimiento de consolidación sectorial, el grupo suma cinco centros de producción —dos en España y tres internacionales en Argelia, Francia y Portugal— apoyados por una red de 24 delegaciones comerciales y un modelo de integración vertical que incluye su propia planta de packaging y una granja productora de huevos para el autoabastecimiento . La compañía se sitúa así en una posición de liderazgo industrial óptima para afrontar los próximos años, apoyada en la innovación tecnológica, la escala internacional y un balance saneado que garantiza el crecimiento sostenible en un entorno macroeconómico complejo.