La temporada de vendimia transforma la rutina en los viñedos ibéricos, convirtiendo el origen de la añada en un espectáculo técnico de precisión vitivinícola. En este escenario privilegiado, Bodegas Montecillo, la tercera firma más longeva de la D.O.Ca. Rioja, abre las puertas de sus instalaciones para ofrecer un recorrido efímero y transformador a lo largo de los meses de recolección.

Esta propuesta enoturística se desmarca de los circuitos habituales al moldear su itinerario en función de la actividad diaria real del equipo técnico. Durante los meses de agosto, septiembre y octubre, la visita evoluciona al ritmo exacto que marcan los tiempos del campo y de la bodega.
UNA REVOLUCIÓN SENSORIAL EN EL CORAZÓN DE RIOJA
El periplo propone una inmersión auténtica en las entrañas de la elaboración vinícola. Los visitantes tienen la oportunidad inédita de degustar la materia prima en su estado primigenio, probando racimos recién cortados y mostos extraídos directamente de los tanques donde comienza el proceso de fermentación.
La disponibilidad de variedades evoluciona en función del día exacto del recorrido, permitiendo explorar los matices de la tempranillo, la mazuelo o la graciano. De este modo, la experiencia resulta totalmente irrepetible y viva para los apasionados del segmento gourmet.
HISTORIA VIVA Y TRADICIÓN DE LARGA GUARDA
El recorrido por el recinto incluye la mítica sala de barricas, el taller de tonelería y el impresionante botellero manual. En este espacio singular, miles de botellas descansa apiladas a mano con una geometría impecable, preservando una tradición de crianza que ha otorgado renombre internacional a la firma.
La inmersión se enriquece con un soporte audiovisual donde la figura de Celestino Navajas, fundador del proyecto en 1870, sirve de guía cronológico. El itinerario culmina con una cata guiada de las referencias más representativas del sello perteneciente al grupo Osborne, armonizada con aperitivos seleccionados.
DETALLES DE UNA PROPUESTA EXCLUSIVA
Ubicada en el término municipal de Navarrete, esta actividad diferencial está disponible durante toda la campaña de recolección con aforos adaptados para garantizar un trato exclusivo. Las reservas pueden gestionarse de forma directa desde la plataforma oficial de la bodega.
Bodegas Montecillo reafirma así su posición en el turismo del vino de alta gama, combinando el rigor técnico de una casa centenaria con una propuesta viva que trasciende la visita convencional para convertirse en un destino imprescindible de la temporada.